Confesiones de Primiparos – La primera vez en la Universidad

Cuando un primiparo llega a la UniversidadConfesiones sobre la primera vez en la Universidad

Todos fuimos primiparos en algún momento, y algunos, no olvidaremos la primera vez en la Universidad, pero una vez estando en segundo o tercer semestre nos creemos ya con el derecho de reinos de quienes entran al primer semestre.

Actuamos como si conociéramos la universidad al derecho y al revés,  y ya no nos pasaran ciertas primiparadas, ¿o me equivoco?… En fin, acá compartimos tres historias graciosas que le pasaron a algunos compañeros en su primer semestre:

1. No olvides nunca llevar tu lonchera el primer día de clases 😀

Recuerdo que solía ser una persona muy asocial, no me gustaba hablar con nadie y era traumatico para mi pensar que en la Universidad debía cambiar esa forma de ser. No sé por qué en mi mente estaba esa ridiculez.

Total y en mi primer d{ia en la Universidad,  me dolía la barriga de solo pensar que debía hablar con las personas, y como normalmente no lo hacía, me puse hacer contacto visual con las personas desde el transmilenio, pensando que una de esas personas probablemente sería uno de mis amigos de carrera jaja.

Ese día salí con mucho tiempo de anticipación para llegar temprano, pero iba a llegar tan temprano que decidí irme en un ruta fácil porque me daba pena ser una de las primeras personas en llegar, al tomar esa mala decisión lo que hice fue llegar super tarde a la “inducción”.

Cuando llegué, me metí a cualquier salón, en mi mente estaba observar los horarios de las personas que estaban sentados junto a mi, y a todo aquel que tuviese mi mismo horario, le hablaría… Pero ¡oh sorpresa! Nadie tenía un horario en sus manos, así que empecé hablar con los que estaban ahí, claramente se notaba mi cara de primipara y uno de ellos se paro, tomó la palabra y algo así fue…

..La conversación 

“- Tu eres ¿….?
– Alejandra
– ¡Alejandra, mucho gusto! Yo soy Alfonso encargado del primer día de clase. Pasas al frente por favor, te presentas,  hablas de ti , nos cuentas por qué llegaste tarde, dónde vives, por qué elegiste tu carrera y lo que desees contarnos.”

Pues adivinen, yo pase al frente dije todo lo que me pidió el “profesor” me puse muy roja, y lo peor no es eso, uno de los compañeros de clase me jugó una broma y me entregó frente a todos una lonchera diciendo que me la había enviado mi madre 🙁

¡No se imaginan, Qué vergüenza!, ya luego me di cuenta que me estaban molestando, que estaba en un salón como de tercer semestre si mal no recuerdo,  me salí y me puse a buscar el lugar de la inducción, al encontrarlo me di cuenta que muchas personas estaban como yo, con el horario en la mano jajaj

2. ¡Ojala se pudiesen salvar materias o no presentar parciales comprando créditos! 

Cuando estaba en quinto semestre me gustaba decirle a los primiparos que compraran créditos que les podían servir para salvar materias en caso de perderlas, o decía que servían también para no presentar algún parcial en caso de no quererlo.

Les explicaba el lugar donde debían ir y cómo debían decirlo, les metía miedo diciendo que normalmente se perdían entre 3 a 5 materias en primer semestre, entonces, este crédito salvaba el semestre.

Luego los dirigía a tesorería y allá claramente se daban cuenta que no podían comprar créditos para anticiparse a la perdida de una materia, pero lo gracioso era que los grababa y los boleteaba con personas de otras carreras, pues la cara de emoción y tristeza que hacían era muy chistosa.

3. Hay qué hacerle esta primiparada a alguien “Elver Gomez Torba”

Siempre soñé con ingresar a la universidad, y me imaginaba cómo sería mi primera vez allí.

Trabajé durante 5 años para poder pagar por mi cuenta mis estudios, cuando después de tanto esfuerzo lo logré, ingresé como a los 23 años pensando que ya estaba lo suficientemente grande como para soportar cualquier tipo de broma.

Dicho lo anterior, decidí irme por lo “grande” y ser amiga de estudiantes de 4 semestre, un día, me invitaron a una farra y pues claro,  me he sabido pegar una pea con  estos personajes.

Claramente como yo no tomaba, me emborraché con el solo olor, fuimos a un bar que le decían la “tiendita” donde solía ir mucho estudiante de la Sergio, así que cualquier cosa que pasase allá, boleta fija el día siguiente con media U.

Mis “amigos” me hicieron pedir un micrófono y empezar a llamar a un tal “Elver Gomez Torba”, yo ni sabía lo que estaba diciendo, simplemente todo el mundo se empezó a reír y me imagino que ebria debió sonar ¡divino!

Luego de semejante papelón, terminaron sacándome del bar, me tomaron fotos tirada en el anden, y muchas cosas que prefiero no recordar jajaja.

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